Es una realidad que el tatuaje implica cierta incomodidad física, aunque el umbral de dolor varía en cada persona. Sin embargo, la ubicación de la pieza es el factor determinante. No es lo mismo trabajar en zonas musculares como el antebrazo que en áreas donde la piel es más fina o está sobre el hueso, como las costillas o el esternón.
Si es tu primera experiencia, mi consejo es optar por zonas con menor sensibilidad para que el proceso sea más cómodo. No obstante, si tienes clara una ubicación compleja, mi labor es guiarte para que la sesión sea lo más llevadera posible. Recomiendo siempre venir descansado y haber comido adecuadamente; el bienestar físico previo ayuda considerablemente a gestionar la sesión con éxito.
